
¿Por qué los tubos de calefacción de fibra de carbono funcionan tan bien en los hornos de cocina?
¿Alguna vez ha tenido un trozo de carne que parecía perfectamente cocido por fuera, pero que al cortarlo resultaba que su interior estaba prácticamente crudo? Es frustrante. La mayoría de los hornos causan este problema porque solo calientan el aire, y ese aire necesita tiempo para transferir el calor a la comida. Tarda mucho tiempo.
Esa es la razón por la que elegimos la fibra de carbono. En lugar de esperar a que el aire caliente la comida, estos tubos emiten radiación infrarroja de onda corta directamente hacia los alimentos. Esa radiación no solo afecta la superficie de la comida, sino que también penetra profundamente en las proteínas y grasas. De esta manera, se obtiene una capa crujiente en la superficie, mientras el calor sigue actuando en el interior de la comida al mismo tiempo. Ya no hay bordes secos ni centros fríos.
Detalles sobre su construcción
Envuelvemos los filamentos de carbono en cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque este material se calienta y enfría rápidamente. El vidrio normal se rompería bajo tal estrés, pero el cuarzo puede soportar esos cambios de temperatura sin romperse.
Además, la fibra de carbono permite concentrar mucha más energía en un espacio reducido, en comparación con las viejas bobinas metálicas que se utilizan en los calentadores baratos.
Un consejo importante: tenga cuidado con la tensión eléctrica. Estos tubos alcanzan temperaturas extremas casi al instante. Si sus conexiones eléctricas no están preparadas para manejar ese aumento repentino de energía, o si el marco del horno no está diseñado para soportar ese calor, podría dañarse el equipo. Es mucha energía, así que asegúrese de que su sistema pueda soportarlo.
Algunas cosas a tener en cuenta
Los fabricamos con conectores estándar, por lo que general basta con conectarlos a un horno comercial. Pero hay un detalle importante: son un poco frágiles. Aunque la calefacción es excelente, el tubo de cuarzo sigue siendo vidrio. Si la gente que utiliza el horno es demasiado brusca con los utensilios, será necesario protegerlos. Un golpe fuerte podría hacer que se rompan.
También, no coloque la comida demasiado cerca del tubo. Deje algo de espacio entre ellos, de lo contrario, se formarán manchas quemadas en ciertas zonas. Un poco de espacio es suficiente.