
Cuando llega el momento de preparar los almuerzos en grandes cantidades, un horno de tipo “deck oven” que no puede mantener un ritmo adecuado convierte el proceso de cocción en una verdadera pesadilla. Los hornos con combustión por piedra tardan en calentarse, la temperatura en la parte superior del horno disminuye con el tiempo, y los tiempos de cocción varían, lo que hace difícil mantener el control sobre el proceso. Aquí es donde los tubos calefactores de onda corta son realmente útiles.
¿Qué ocurre técnicamente? La energía de onda corta transmite calor directamente hacia la cámara de cocción, con un retraso mínimo en el calentamiento. Los tubos están protegidos por envolturas de cuarzo, lo que les permite resistir los cambios bruscos de temperatura y el calor constante que emana del horno. La potencia típica de cada tubo es de 2–3 kW, con voltaje de 220–240 V. Estos tubos están diseñados para adaptarse a las dimensiones del horno y funcionan de manera compatible con el termostato del mismo. El resultado es una recuperación rápida del calor después de abrir la puerta del horno, temperaturas uniformes en toda la superficie del horno y un rendimiento consistente en cada cocción.
Por qué son ideales para los hornos de tipo “deck oven” En una panadería o pizzería muy activa, el horno debe funcionar a gran velocidad. Los tubos de onda corta permiten que las piedras del horno se calienten rápidamente, de modo que la próxima pizza o panquiquito quede sobre una superficie estable. Esto permite una doradura uniforme en toda la superficie del pan, una corteza que se forma rápidamente sin quemarse, y un interior tierno. El resultado es el aspecto deseado: dorado, no pálido; además, la textura deseada: crujiente por fuera, suave por dentro. La rápida recuperación del calor también reduce los tiempos de cocción, lo que permite ahorrar energía y mantener la producción en marcha.
Instalación y detalles prácticos La instalación es sencilla en los hornos compatibles. Sin embargo, es importante dejar suficiente espacio alrededor de los tubos y asegurarse de que los reflectores estén bien alineados para lograr una distribución uniforme del calor. Estos tubos generan mucho calor, por lo que es necesario contar con protecciones adecuadas y aislamiento para el horno. Asegúrese de que el voltaje y la potencia sean compatibles con el diseño del horno, y verifica también si son adecuados para el tamaño y el sistema de control de su horno.
Planifique limpiezas e inspecciones periódicas, y tenga a mano repuestos para su montaje. Esta pequeña preparación evita interrupciones en el funcionamiento del horno.