
Deje de esperar a que su horno esté listo: El secreto para preparar pizzas más rápidamente
Si alguna vez ha trabajado en una cocina, sabrá cuán frustrante puede ser el problema del “cuello de botella” causado por el horno. Los hornos convencionales son aceptables, pero son lentos. Funcionan mediante el movimiento del aire para cocinar, y el aire no se mueve lo suficientemente rápido cuando hay una fila interminable de clientes esperando sus pizzas.
Decidimos eliminar por completo el uso del aire. Al utilizar tubos de calentamiento por infrarrojos de onda corta, podemos calentar directamente la masa de la pizza. Es un cambio significativo: los ciclos de producción han disminuido de 300 segundos a unos 90 segundos. Eso significa que se pueden preparar muchas más pizzas por hora.
Cómo funciona realmente
Imagínese el sol: no siente el aire caliente antes de sentir el calor del sol en su piel; siente el calor de inmediato. Nuestros tubos de infrarrojos hacen lo mismo: envían radiación electromagnética directamente hacia la crosta de la pizza. Como los tubos se encuentran tanto en la parte superior como en la inferior, se logra que el queso se dore y que la base de la pizza quede crujiente al mismo tiempo. Se obtiene esa reacción de Maillard perfecta y ese crujido satisfactorio, pero en una fracción del tiempo habitual.
Los componentes clave
Hemos mantenido los componentes simples, pero resistentes. Los tubos están hechos de vidrio de cuarzo de alta pureza, con filamentos de tungsteno. ¿Por qué cuarzo? Porque puede soportar secciones de encendido y apagado rápidos sin romperse bajo presión. Dependiendo de la capacidad de su red eléctrica, podemos ajustar la tensión para asegurar que haya suficiente energía para calentar rápidamente la superficie de la pizza.
Y no se preocupe por tener que reformar toda la cocina. Estos dispositivos utilizan conectores industriales estándar, por lo que simplemente se integran en la zona de calefacción existente. No es necesario desmontar nada para que funcione.
El inconveniente (porque siempre hay uno)
El calentamiento por infrarrojos no es mágico… es algo agresivo. Si la cinta transportadora se mueve demasiado lentamente, quemará los ingredientes de la pizza antes de que la masa se caliente adecuadamente. Es necesario equilibrar la velocidad de la cinta con la potencia de los tubos. La solución es usar un sistema de zonas: generalmente recomendamos comenzar con baja potencia en la entrada, alcanzar la temperatura máxima en el centro y luego reducir la potencia a medida que la pizza se acerca a la salida. Esto mantiene todo equilibrado y asegura que el queso permanezca blando, sin quemarse.