
Cuando llega el momento de mayor afluencia de clientes para cenar, un patio frío no solo hace que los visitantes se sientan incómodos, sino que también causa que las mesas queden vacías. Lo que se necesita es un calor que llegue rápidamente, se mantenga estable y haga que la gente se quede más tiempo disfrutando del postre, en lugar de tener que ponerse sus abrigos. Todo esto comienza con ajustar la potencia de los calentadores infrarrojos según las condiciones reales del espacio: cómo está dispuesto, qué tan expuesto está al viento, etc., en lugar de limitarse a adivinar la potencia adecuada.
Lo que realmente importa desde un punto de vista técnico Los calentadores infrarrojos brindan confort al irradiar calor directamente hacia las personas y las superficies, en lugar de intentar calentar el aire. En uso comercial, lo importante son elegir el elemento adecuado y la potencia correcta. Los tubos de cuarzo y los elementos de fibra de carbono proporcionan calor inmediato y pueden funcionar sin problemas incluso con ciclos frecuentes de encendido y apagado.
Una regla general para cubrir espacios al aire libre es utilizar unos 10 vatios por pie cuadrado, pero la orientación del espacio puede cambiar ese valor. Si su patio está orientado hacia el norte o está expuesto al viento, la pérdida de calor aumentará; en ese caso, conviene usar una potencia mayor. Asegúrese de que el calentador esté conectado a un termostato para que la potencia sea constante, y que su clase IP sea adecuada para uso en exteriores. Una clase IP34 o superior es el mínimo necesario para resistir la lluvia y el polvo.
Por qué funciona bien en un restaurante Un patio de un restaurante depende de que los clientes vuelvan una y otra vez, y el confort es parte fundamental de esa experiencia. Cuando la potencia de los calentadores infrarrojos se ajusta correctamente, las mesas permanecen calientes a medida que cae la noche, así que el servicio no se detiene al atardecer. Esto permite un mayor flujo de clientes, ya que no tienen que esperar a que el lugar se caliente. Además, el personal puede trabajar sin tener que ajustar constantemente algo.
El calor infrarrojo es inmediato, y como el sistema está controlado, solo funciona tanto como sea necesario.
Cosas que debe tener en cuenta El calor infrarrojo es direccional, por lo que debe planificar cuidadosamente la altura de instalación y la amplitud del haz de calor. El objetivo es lograr una distribución uniforme del calor: sin zonas demasiado calientes ni rincones fríos. La mayoría de los calentadores eléctricos necesitan un circuito dedicado, y debe calcular la carga total antes de agregar varios calentadores.
Y aquí está el detalle práctico: los calentadores infrarrojos son silenciosos y limpios, pero no calientan eficazmente los objetos que están en sombra. La ubicación del calentador es importante. Ajuste el calentador según la distribución del espacio, y así su patio se convertirá en un recurso valioso que puede utilizar durante todo el año.